Ha llegado el momento de hablar de uno de los animes más populares del momento: Frieren: Beyond Journey's End (o Tras Finalizar el Viaje, en su versión en castellano), del que no paran de hablar allí por los mundillos otakus, elevándolo incluso hasta la categoría de obra maestra. Como todo el mundo habla de ello y recientemente han subido el doblaje castellano a Netflix (desconozco si es el mismo de Crunchyroll o es otro nuevo, como está sucediendo con otros animes), tenía que empezármelo para poder dar mi propia opinión. Además, venía de un anime que me ha parecido muy bueno y que me iba a dejar un gran vacío, así que tenía que empezarme algo que viniera ya con ciertas críticas positivas, no me iba a meter en un berenjenal de estos que acabas dropeando, con lo que me había costado volver a ser otaku...
Dicho esto, seré directa y daré mi opinión de verdad: me ha gustado bastante, la verdad, teniendo en cuenta que cuando salió, no me esperaba mucho de este anime y pensaba que iba a tratarse de un anime de fantasía actual más (teniendo en cuenta que los animes de fantasía en la actualidad no están pasando por su mejor momento, aquello no eran muy buenas expectativas). Luego, con el tiempo, empecé a ver cómo la gente ponía a este anime por los cielos, y que ya no se trataba de opiniones aisladas, así que me comenzó a llamar la atención, hasta que finalmente me lo empecé yendo con unas expectativas tirando a altas. No soy fan de ir con las expectativas altísimas (aunque a veces es necesario ver cosas con buenas críticas, si no estás en el mood de meterte entre pecho y espalda algún que otro truño infumable) porque te acabas decepcionando, pero en este caso eran unas expectativas altas moderadas, que no me impidieron disfrutar del anime.
Si bien es cierto que me ha parecido un poco demasiado relajado en ocasiones, ello no ha supuesto ningún obstáculo para que me lo haya visto en poco tiempo y que haya disfrutado del proceso y valorado las cosas especiales y únicas de este anime, que me han hecho comprender por qué tenía tantas críticas. No es que se haya convertido en mi anime favorito ni que haya entrado siquiera entre mis 10 o 20 primeros, pero ha sido una experiencia agradable de visionado y, pese a su ritmo no tan rápido como el de otros animes, he logrado verlo de forma fluida, sin pausa y sin hartarme. Esto es todo un logro, teniendo en cuenta cómo está el percal actualmente.
¿La trama de Frieren? Pues Frieren es una elfa de más de 1000 años que ha terminado la aventura más importante de su vida: después de 10 años de viaje y aventuras con su squad ha logrado derrotar al Rey Demonio e instaurar la paz en el mundo. Muy bonito todo, ¿pero qué pasa después? Resulta que los elfos tienen una esperanza de vida muy alta y los años pasan para ella como si fuesen días, así que, de repente, se encuentra con que se ha muerto uno de sus compañeros, Himmel, y tras acudir a su funeral empieza a ver las cosas de otra manera, así que se embarca en un nuevo viaje para tratar de conocer mejor a los humanos, aunque también le servirá para conocerse a sí misma.
Con esta premisa empieza Frieren, una premisa que hace a este anime especial entre otros muchos, porque nos cuenta una historia que empieza por el final. La historia comienza con el epílogo de la gran aventura de Frieren, nos cuenta lo que pasa después, porque la vida sigue para los personajes. Se trata de un anime en cierta medida psicológico, porque la intención es ahondar en el mundo interior de la protagonista, qué camino quiere seguir, qué hacer con su vida cuando parece que ya lo ha logrado todo y que aún le quedan muchos años de vida para acabar su historia... Y nos muestra todo eso con Frieren embarcándose en una nueva aventura, cuya premisa empieza de una manera, pero avanza y se convierte en otra, que le da aún más sentido a este nuevo viaje: una nueva aventura, un nuevo objetivo y con nuevos compañeros, pero recordando siempre las experiencias que ha vivido y que le han hecho crecer como persona.
Estas experiencias son las que hacen en muchas ocasiones que Frieren salga airosa de determinadas situaciones, porque Frieren es una diva valiente, poderosa y su vida es un jardín lleno de espinas y rosas.
Todo ello con un ritmo relajado, tranquilo, sin pausa pero sin prisa. Con muchos episodios tranquilos que muchos podríamos considerar "de relleno", pero que de alguna forma se apañan para que aporten algo, porque tanto Frieren como su aprendiz Fern acaban desarrollándose un poco como personajes. Luego, entre los episodios más relajados, tenemos algunos arcos con más movimiento, con más trama, como en el de los demoños o el del examen de magos.
Me ha sorprendido gratamente la manera en la que está contada la historia porque, como ya he dicho, el anime de fantasía épica en la actualidad está pasando por uno de sus peores momentos: parece como si solamente se pudiesen hacer animes de fantasía que fuesen isekais enfocados para un mismo tipo de público, dejándose atrás otro tipo de historias. En un género que se encuentra copado por el isekai, el ecchi y el ecchi isekai aparece este remanso de paz que, salvando las distancias, nos hace recordar aquellos tiempos en los que se hacían historias de fantasía como Record of Lodoss War.
Otro punto a favor que tiene este anime y que ha sido, en mi opinión, crucial para que llegue a tener tanta fama es el que tenga una protagonista carismática. Me pasa últimamente que no veo yo mucha carisma en los protagonistas de los animes más populares de la actualidad. Quiero decir, ni Tanjiro ni Itadori, por ejemplo, me parecen tan carismáticos como otros personajes de animes populares más antiguos... Que ni se les acercan, vamos. Pero Frieren me ha parecido más carismática que los típicos protagonistas de shonen actual. Si bien es inexpresiva y tiene una personalidad tranquila, sosegada, calmada, es un personaje reconocible. Además, estos rasgos la hacen única porque no son rasgos que se suelan dar en un personaje protagonista, quedándose siempre en personajes secundarios. Una cosa también importante en para que un protagonista sea carismático y relevante es su diseño. Dicen que un buen diseño de personaje pasa porque el público pueda reconocer al mismo con ver solamente su silueta. Y creo que aquí eso se cumple.
El dibujo me parece muy bonito, está todo hecho de manera delicada, simple y sencilla pero con cierta personalidad. Eso sí, creo que las caras son un poco bastante inexpresivas, aunque no sé si esto se puede considerar más como un fallo o como una sella de identidad del estilo de dibujo que se usa aquí.
Y, en resumen, si bien este anime no llega a tener mi sobresaliente, creo que tiene un notable bien merecido por conseguir lo que parecía imposible: que un anime tranquilo, sosegado y calmado no me espante y me devuelva al mundo del no otakismo otra vez. Por eso A MÍ ME HA GUSTADO.
No digo nada más y dejo esto aquí hasta la siguiente entrada, que será dentro de poco, teniendo en cuenta el transcurso de los acontecimientos y de los animes que van saliendo.