domingo, 4 de junio de 2023

CRÍTICA A UCHUU SENKAN TIRAMISÙ

 Parecía que iba a tardar más en subir entrada, pero se ve que no. Por cosas de la vida, me empecé un anime que pensaba que iba a ser más largo de lo que fue, literalmente. Hablo de Uchuu Senkan Tiramisú (con segunda temporada incluida), que yo pensaba que era típico anime de 13 episodios la temporada, con dos temporadas. Y lo es, pero cada capítulo dura 7 minutos, con opening y ending, así que al final aquí estoy, antes de lo esperado, escribiendo entrada. Y os preguntaréis (o no) si me ha gustado o no este anime. Bueno, pues, si queréis saberlo, no tenéis otra que leer...

Pues, bueno, este anime no es que sea la joya de la corona, la verdad, no es una obra de culto ni tiene pretensiones de ello, pero cumple muy bien su función, que es entretener un rato (pero corto, porque tampoco es que dure mucho) y que te eches unas risas. De hecho alguna vez hasta me he reído no irónicamente, y eso es todo un logro, porque hay cosas que me pueden hacer gracia, pero no es tan fácil que suelte una carcajada... Lo malo es que hubo un momento que tuve que dosificarlo por su duración. No quería tener que subir una entrada tan pronto...

¿La trama? No tiene trama. Es una especie de slice of life que sucede en una nave que hay en el espacio exterior que funciona como cuartel para unos mechas y sus respectivos pilotos, que tienen que proteger la tierra de enemigos que quieren destruirla. En este lugar vive Subaru, el protagonista, a quien no le gusta la convivencia con otras personas, así que pasa la mayor parte del tiempo en la cabina de su mecha... Y ahí le pasan cosas.

La historia es una especie de parodia de los animes de mechas y de la vida en general, tiene cosas muy gintamescas, como el tipo de humor absurdo y las referencias a cosas. Me encantan las cosas que parodian todo lo que se menea a partir de un contexto que no es la vida cotidiana como tal (como Gintama, este anime o Naipes), así que este anime me ha gustado. Tampoco voy a decir que me haya encantado, porque hay animes de este tipo que son mejores, como el propio Gintama que tanto estoy mencionando en este párrafo, pero bueno, no está mal.

Partiendo de que los slice of life no son my cup of tea, esto me ha gustado bastante. Lo bueno de que no sea un slice of life al uso (no se da en lo que es la vida cotidiana normal de toda la vida, vaya), es que le he dado una oportunidad y he empezado a verlo, que de otro modo no lo hubiese hecho.


Lo mejor de este anime es lo random que es todo. Empiezas a verlo, te encuentras con capítulos cortos de chorradillas que le pasan al protagonista en la nave. Episodios autoconclusivos que no van a ninguna parte, muy de chill. Pero entonces llega un episodio por la mitad de la primera temporada en el que se prende la wea y te quedas como wtf pero esto por qué????? Y parece como que va a haber trama durante un par de episodios, pero luego se les pasa... Y después vuelve a prenderse la wea y después vuelve a no haber trama... Y al final otra vez... Otro rollo.

El final no me gustó mucho, me pareció poco épico, la verdad. No es que el anime fuese épico ni nada, pero qué menos que meter más humor por ser el último episodio. No se sintió como si fuese un final.


El anime, como ya he dicho, tiene dos temporadas. Cada una de 13 episodios de 7 minutos cada uno. La segunda temporada se llama Uchuu Senkan Tiramisù II, para que te enteres de que es la segunda parte. A mí la verdad es que me ha gustado más la segunda, porque me pareció un poco más absurda, como que el anime ya es consciente de sí mismo y sabe que el público también lo es y entonces le da un tipo de humor más absurdo porque es lo que están esperando. Aunque no hay mucha diferencia entre ambas, pero me dio esa sensación.

También tiene sus momentos de fanservice. Al principio es mucho más cebado, hay varias escenas en las que el protagonistas se queda en pelotas y hay ciertos planos como muy de fanservice. Y muy en clave de humor, como lo que es todo este anime.

El dibujo me parece lindo, me gustan las caras. La animación normalita, no es la gran cosa porque estos animes no requieren una gran cantidad de recursos, no es que sean muy pretencioso. 

Vamos, que cumple muy bien sus expectativas.

Y hasta aquí mi entrada. Hasta la próxima.

lunes, 29 de mayo de 2023

CRÍTICA A LOOKISM, PRIMERA TEMPORADA (SUPONGO)

No paramos con las entradas. Ahora toca hablar de Lookism, adaptación de Netflix del manhwa que lleva el mismo nombre (pero en coreano, aunque no sabría escribir la palabra). Aquí también lo conoceréis como Apariencias, que es el nombre que le han puesto en la versión en español. Es la primera vez que hablo en este blog de la adaptación de un manhwa (que, para quien no lo sepa, es como un manga pero coreano), aunque no la primera que veo una (vi otra hace poco, pero en total duraba como 20 minutos, así que no hice una entrada expresa para ello). Sí que es, de momento, la adaptación de manhwa que más me ha gustado (aunque solo la puedo comparar con la otra, que era Hyperventilation y tampoco es la gran joya, la verdad), sorprendentemente, porque me esperaba como otra cosa completamente distinta de la historia.

Me ha gustado bastante. Lo que yo me pensaba que iba a ser la típica historia en la que un chico poco agraciado se vuelve guapo y triunfa porque los guapos triunfan etc, etc, da una vuelta de tuerca a todo esto y nos presenta una crítica muy fuerte hacia la hipocresía de la sociedad, el poder de las apariencias y el acoso escolar. Y todo ello con una historia que te engancha desde el primer momento, como suele pasar en los manhwas, que me suelen enganchar más que los mangas, entiendo que porque el final de cada capítulo siempre se queda en lo más interesante y te deja con ganas de más. 

La verdad es que son 8 episodios y además son cortitos (si le quitas el opening y el ending, cada episodio no llegará a apenas 20 minutos), así que se ve en un rato. Vamos, que me lo empecé ayer y ahora mismo estoy escribiendo la entrada, a lo non stop. La verdad es que me esperaba verlo más tiempo, pero no me ha durado nada y eso parece ser una buena señal, porque quiere decir que no me ha aburrido. Se agradece que no me aburra, porque últimamente me cuesta más engancharme a los animes.

¿La trama? Pues nuestro protagonista es un chaval poco agraciado que recibe bullying en su instituto debido a su aspecto. Todos los días recibe palizas y humillaciones hasta que un día se cambia de instituto pensando que su vida va a mejorar. Al mudarse a la zona donde está su nuevo instituto, antes de empezar las clases, tiene ya su mala experiencia y recibe su primera paliza en su nuevo barrio. Esto marca un antes y un después, porque, esa misma noche se va a dormir y por la mañana se despierta siendo literalmente un tipo nuevo. Vamos, que ahora luce completamente otra persona: un chaval alto, guapo y de buen físico. Y, lo que es peor, su cuerpo de antes sigue en la habitación... ¡y sigue vivo! Y es que la cosa va más allá: ahora, cada vez que se duerme, cambia de cuerpo, así que puede cambiar de un aspecto a otro mientras uno de sus cuerpos descansa, lo que le sirve para aprovechar las 24 horas del día y cambiar de persona a lo Hannah Montana. Eso sí, como sabe cómo funcionan sus institutos utilizará el cuerpo guapo para ir a clase. Allí intentará enfrentarse a las injusticias aprovechando su nueva posición de guapo popular.

Muy extenso el resumen de la trama que he hecho, creo que se tarda menos en ver la serie, así que yo me lo plantearía.

El caso es que a lo largo del anime el protagonista va viendo lo hipócrita que es la gente y la diferencia de trato que tiene, por parte de incluso las mismas personas al tener un aspecto y al tener otro, y como que va intentando enfrentarse a ello desde su nueva posición, poniéndose del lado de aquellos que se encuentran ahora en la situación que sufría anteriormente. También vemos como, mientras unos le aman directamente solo por tener buen físico, otros directamente lo juzgan y piensan que es alguien superficial y otras cosas. En resumen, una crítica a la importancia de las apariencias.

Además de lucir idol, también tiene unas habilidades físicas excepcionales, y es que este anime muchas veces parece un shonen de peleas, porque cada episodio hay alguna pelea en la que, por azares de la vida, el protagonista se acaba peleando con alguno de los pandilleros más fuertes del instituto y, aun sin estar acostumbrado a luchar, los acaba ganado. Y es que, no se sabe cómo, tiene una agilidad y una fuerza excepcionales. Y muchos reflejos, es como una máquina de pegar palizas, muchas veces casi sin querer.


Luego, la historia tiene como muchos momentos fantasiosos, en plan que no se los cree nadie, vaya. La parte final ya es surrealista, y ya como el cliffhanger que se queda para la siguiente temporada (lo del idol o algo así) te quedas xDDD. Pero bueno, también tenemos que tener en cuenta que la historia no parte de una premisa realista que es el hecho de que un chaval cambia de cuerpo cuando se queda dormido.

También tiene cosas predecibles, en las que no voy a entrar por si a alguien no le parecen predecibles y le voy a hacer spoiler o algo, que no es mi intención (aunque muchas veces lo parezca).

En cuanto a la animación y el dibujo, pues bueno, la animación es la típica animación de Netflix, nada a lo que no estemos muy acostumbrados por estos lares. El dibujo cambia un poco con respecto a lo que es el dibujo tipo de los animes de Netflix, pero creo que es más por el hecho de que no es un anime japonés y entonces el dibujo se asemeja más a lo que es el dibujo de los manhwas coreanos (aunque no es que sea clavado al dibujo de este manhwa, por las imágenes que he visto).

En cuanto al final, tengo que decir que no es el final como tal, que el manhwa parece ser que tiene como tropecientos episodios y me quedo corta. Creo que hasta está en publicación, así que, evidentemente, con 8 episodios no parece que esto se vaya a acabar. De hecho tiene un final abierto. Otra cosa será que le den más temporadas, porque ya conocemos a Netflix, así que no sabría yo decir.

Y, bueno, como he hablado mucho, es hora de que me calle y deje esto aquí hasta la próxima entrada, que, igual es dentro de mucho o dentro de poco (aunque después de subir dos entradas en un mismo día creo que esperaré un poco más xDDD).

CRÍTICA A ROBIHACHI

Hoy toca entrada otra vez, y ahora toca hablar de un anime que probablemente no conozca mucha gente, pero que DEBERÍA. Se trata de RobiHachi (sí, hasta hace un par de semanas no sabía de su existencia), una historia del creador de Fairy Ranmaru, que reseñé hace un tiempo en este blog. Como Fairy Ranmaru me pareció una masterpiece del anime de culto, pensé que, como RobiHachi lo había creado la misma persona, no podía ser muy distinto, así que me aventuré en lo que ha sido la mayor space ópera anime que he visto en mi vida. Nada de animes pretenciosos que buscan dirigirse hacia un público inteligente, nada de animes de culto en los que hay que dar mil piruetas mentales para buscarle un significado a la trama, a mí ponme animes surrealistas sin pies ni cabeza en los que cada cosa que pasa es más surrealista que la anterior y soy feliz.


Por el primer párrafo podéis averiguar que me ha gustado bastante. Es camp. Es cierto que no me ha parecido tan camp como Fairy Ranmaru (es insuperable, me temo), pero cumple muy bien su función. Al principio no conseguía pillarlo, se me hacía algo aburridillo y me costó arrancar, pero, como pasa con muchos animes, llegas a la mitad, le pillas el rollo y la verdad es que te lo pasas bastante bien. Es todo comedia, con cierta sátira de la sociedad con toques futurísticos, muy en la línea de Gintama, y encima está aderezado con un subtexto (y no tan subtexto) yaoi que hará las delicias del público fujoshi.

¿La trama? Pues una fantasía. Básicamente es, como ya he dicho, una space opera (pero space opera bien, con chistecillos, humor y demás, por lo menos que te rías, vamos) que se centra en Robi, un tipo que está endeudadísimo que, por azares de la vida, conoce a Hachi, un chaval que está harto de la vida monótona y tiene ganas de que la vida le de sorpresas. Después de conocerlo, se vuelven a encontrar otra vez por casualidad, porque resulta que Hachi es uno de los cobradores del frac del acreedor de Robi, Yang. Como a Hachi le parece una casualidad muy grande y tiene ganas de que la vida le de sorpresas, se sube de polizón a la nave espacial de Robi para viajar del espacio huyendo de Yang hasta Isekandar, un planeta muy lejano y muy publicitado en TV donde se supone que sus deseos se cumplirán.


Es un poco como Gintama pero de 12 capítulos, por si hay alguien a quien le apetezca ver Gintama, pero no le apetezca ver 400 episodios o los que sean (estaba dividido en tantas series que no sé cuántos serían en total). Y si no os apetece, también, porque de vez en cuando no hace ningún mal ver un anime sin pretensiones con el que echar unas risas. La verdad es que este tipo de animes me han hecho volver a retomar el otakismo más que otra clase de historias.

La historia es de esas que tienen episodios con estructuras similares, muy en la línea de lo que es Fairy Ranmaru. Aquí los protagonistas van viajando por distintos planetas para huir del villano (que tiene un gran interés en encontrar a Robi, más allá de su deuda). Y cada planeta es un mundo, con su estilo y con sus cosas. Básicamente los planetas suelen ser temáticos de cosas japonesas, como onsens, mechas, akihabara... Y en cada capítulo, pues hay una aventurilla. Muy para pasar el rato, los avances en la trama no son muchos hasta mitad del anime, donde empieza a avanzar la relación entre los personajes.


Porque este es uno de esos animes que busca desarrollar la relación de los personajes de modo que resulten shipables (creo que a partir de aquí es un poco spoiler, así que si no leéis este párrafo tampoco os voy a regañar), muy como esos animes con queerbait tipo free, sk8 y demás, pero tampoco se puede decir que sea queerbait, porque, aunque los personajes no acaben juntos de forma explícita (lo dejan a la imaginación del espectador, con algún que otro momento interpretable, como en los animes del estilo que he mencionado, vaya), hay un personaje LGTB canon: además de por la deuda (o, más bien, la deuda es lo de menos) Yang persigue a Robi porque está pillado de él y, claro, piensa que perseguirlo es la mejor manera para pillar cacho (no tiene mucha responsabilidad afectiva).

Y, bueno, el anime en sí no es tan surrealista como Fairy Ranmaru (no tiene performances musicales, ni un ending de baras haciendo shibari, ni transformaciones mágicas marcando atributos), pero se deja ver bastante. La verdad es que a mí me gustó más Fairy Ranmaru, para qué mentir, pero este también lo he disfrutado, como suelo hacer con animes de comedia que se salen un poco del humor básico de los animes más conocidos.

¿¿¿Las referencias al anime de los chicos mágicos???

En resumen, que es un viaje astral (literalmente, omg), así que os recomiendo que os lo veáis y me digáis que tal, que los comentarios por este blog tampoco abundan.